Uniendo continentes

El estrecho de Gibraltar, que conecta el mar Mediterráneo con el océano Atlántico, es una de las vías navegables más transitadas del mundo. Alrededor de trescientos buques mercantes lo cruzan cada día, lo que lo convierte en una ruta vital para el comercio internacional y las cadenas de suministro. Las regiones circundantes de España, Marruecos y Gibraltar se benefician sustancialmente de la actividad económica que genera, incluidos los servicios de reabastecimiento de combustible, mantenimiento y restauración.

No hay ningún otro lugar en Europa que esté más cerca de África. En la mitología griega, las montañas de ambos lados, el Jebel Musa, en Marruecos, y el Peñón de Gibraltar, en la Península Ibérica, representan los Pilares de Hércules. Según el mito, Hércules creó estos pilares durante su décimo trabajo, ya fuera partiendo una montaña o erigiéndolos como símbolo de su viaje hacia el oeste.

En la actualidad, el estrecho de Gibraltar está gobernado por los países vecinos: España, Marruecos y Gibraltar. Los tres países tienen bases militares a lo largo de sus respectivas costas, lo que pone de manifiesto la importancia estratégica del estrecho. Mientras Gibraltar permanece bajo control británico, España tiene presencia en Marruecos a través de su enclave de Ceuta.