Gatos callejeros

Puede parecer una tontería, pero muchos gatos callejeros fueron en su día mascotas que sus dueños abandonaron. La vida de un gato callejero suele comenzar con una decisión humana. La gente puede mudarse, viajar o simplemente decidir que ya no quiere hacerse cargo de los gastos veterinarios o del cuidado diario.

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Solo en España, los refugios recogen cada año a decenas de miles de gatos. Esta cifra no incluye a los felinos que siguen viviendo al aire libre o en colonias informales. Estos gatos y sus crías forman colonias de gatos callejeros. Algunos se adaptan a la vida al aire libre y forman grupos estables alrededor de viviendas, negocios y parques. Otros son más sociables y podrían vivir en el interior si se les diera la oportunidad. Las organizaciones de bienestar animal en España abordan esta situación combinando la gestión de las colonias con el trabajo de adopción.

Estas organizaciones vacunan, implantan microchips y esterilizan a los gatos antes de ponerlos en adopción, lo que aumenta sus posibilidades de encontrar un hogar estable. Muchos municipios gestionan o apoyan actualmente programas de captura, esterilización y devolución (TNR, por sus siglas en inglés) que esterilizan a los gatos de la comunidad, mantienen colonias estables y reducen los nacimientos de nuevas crías con el tiempo.

En 2023, la Ley de Bienestar Animal de España (Ley 7/2023) estableció un marco destinado a proteger los derechos, la dignidad y el bienestar físico de los animales de compañía. Aunque la ley carece de protocolos y medidas reguladoras para surtir pleno efecto, ha contribuido a que se esterilicen, identifiquen y cuiden más gatos. Por fin, cada vez más animales adoptables pasan de las calles a los hogares.